viernes, 30 de octubre de 2009
BUSCANDO EL PROYECTO DE LOS JOVENES
MOTIVOS PARA CELEBRAR
Cada vez que puedo, vamos con mi esposa y mis hijos a cenar. Nos distraemos y agradecemos a Dios por mantenernos juntos. Uno de nuestros lugares favoritos es “Don Parce”, una pollería en el centro de la ciudad, cuyo principal atractivo además de su rico pollo, son sus juegos infantiles. Cuando Valerie recibió la visita de Paul, su pareja, los llevamos a cenar con nosotros. Conversamos, reímos y degustamos pollo, chicha morada y anticuchos. Fue una bonita ocasión para conocernos más. Al parecer a Valerie le gusto el lugar, porque cuando tuvo la noticia de la llegada de sus padres, nos invitó a participar de una cena de agradecimiento y bienvenida.
VISITANDO A LOS VOLUNTARIOS
Al día siguiente aproveché la mañana para recorrer las calles de San Francisco, acompañado de Isaac, quien gustoso me contaba para mi cámara de video, todos los detalles que necesitaba conocer. Finalmente llegamos a casa de Isaac a tomar desayuno con los voluntarios. La conversación luego giraría en torno a cuál sería el mejor proyecto que se podría emprender con los jóvenes. ¿qué necesitaba San Francisco en estos momentos? … Isaac que nos escuchaba atento dijo que letrinas no eran buena idea. San Francisco tiene agua, desagüe y pronto tendría luz … estaba progresando muy rápido; sin embargo solo dos personas tenían buenos baños. Una de las razones era el alto costo de los implementos de baño y de los materiales para levantar las paredes… Surgió entonces la idea de poder ayudar a través del proyecto, comprando los implementos en cantidad para bajar los costos, pero la gente debería cubrir otros gastos del baño
La reunión terminó cerca de las 9:00 de la noche, intenté dormir algo. A las 2.00 am, Isaac tocó la puerta. El sería mi guía para recorrer un estrecho y pedregoso sendero, que después de dos horas me llevaría a un punto en el que daba alcance a un ómnibus que venía del distrito de Lalaquiz y me llevaría a Piura. Todo el viaje la pase durmiendo …
jueves, 29 de octubre de 2009
Y LLEGARON CURTIS Y CARLY …
Curtis Fox y Carly Kellogg, eran la pareja de voluntarios que deberían acompañar a Valerie en su labor en San Francisco. Su llegada a Piura estaba programada para agosto. Carly me había escrito un par de veces, sin embargo no había podido contestarle. Ellos ya estaban en Perú desde hacía por lo menos un mes recorriéndolo, conociendo Cusco, Cajamarca, Trujillo… Pactamos encontrarnos el viernes 21, a las 7:30 pm, en el Hotel Costa Bella. Aquel día había tenido un taller sobre transparencia del Portal web del Gobierno Regional … apenas terminé enrumbé al hotel. El encuentro fue emotivo ... conocí a la extrovertida Carly, al siempre entusiasta Curtis, a quienes se sumaba la ya conocida Valerie.
PREPARANDOSE PARA EMPEZAR LAS CLASES
Después de la reunión fuimos al mercado a comprar cuadernos, lapiceros y todo el material necesario para que a su regreso a San Francisco se diese inicio a las clases. Nos despedimos … luego, después de algunos días, ella me contaría por teléfono comunitario como le iba en sus clases…
POR FIN EN SAN FRANCISCO DE CANCHAQUE
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Todo esto, el lunes 22 de junio, Valerie lo experimentó en su primer viaje a San Francisco, donde la esperaban entusiasmados su nueva familia, formada por un veterano promotor de salud y dirigente respetado de la comunidad, don Isaac Jiménez, su esposa Zoila,su hijo Esgardo que ha terminado secundaria y una niña de 8 años, Melissa. Para la permanencia de Valerie, habían acondicionado un ambiente, que alguna vez ocupó uno de sus hijos que ahora estaban en Lima.
El viernes 26, por la noche se convocó a una asamblea para que toda la comunidad conociese a Valerie formalmente y ella pudiera explicar cuáles eran los objetivos del proyec to. Aunque esperábamos que nos acompañara en la reunión el Dr. Marx Ríos, del Centro de Salud de Canchaque, esto no fue posible. Pese a todo la reunión fue un éxito, la población estaba informada y motivada.
Los primeros días Valerie, acompañada de Javier, el técnico responsable del puesto de salud, visitó a las familias de los probables jóvenes que asistirían a sus clases. Los padres se mostraron interesados y firmaron las cartas, en la que se comprometían a enviar a sus hijos puntuales y que ellos asistirían a las reuniones que fuesen necesarias. Como parte de su tarea debía además contactar con las autoridades, docentes, aplicar una encuesta para recoger información que ayudaría a definir los contenidos que tendría que dar en sus clases. Esta primera estadía en San Francisco, duraría tres semanas.
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